Nuestro Modelo de Tratamiento
Nuestra comunidad es un espacio vigoroso de re-educación en habilidades para la vida y para la interacción social. La vida comunitaria confronta al usuario con sus problemas, pero al mismo tiempo le invita constantemente a la búsqueda de lo mejor de sí mismo. Es un método que se orienta al desarrollo de la responsabilidad y la honestidad, como valores centrales del proceso.
La C.T. abarca, más allá de la suspensión del consumo de drogas, el desarrollo de una conciencia de reparación que incluye los ámbitos individual, familiar y comunitario. Al tratarse de un método cuyo fin es educar y habilitar a las personas para que puedan ser agentes de bien en la sociedad los procesos requieren invertir una buena cantidad de tiempo. De estos objetivos se deriva la necesidad de un tratamiento prolongado, que se articula en varias etapas que se describen a continuación, abarcando tanto al adicto como a su familia. En paralelo al método comunitario se desarrollan las intervenciones de carácter médico, psicológico y socio-familiar más idóneas para cada circunstancia de vida.
De lo dicho anteriormente se concluye que la C.T. posee un efecto preventivo a mediano y largo plazo, ya que logra romper un eslabón entre los traficantes y los consumidores potenciales, transforma ejemplos antisociales en ejemplos pro-sociales y también mejora el funcionamiento de las familias, creando factores de protección que se transmiten de una generación a la siguiente.

Por qué somos innovadores
El proyecto “Casa Nueva” es innovador por los siguientes aspectos que nos distinguen:
- El modelo teórico-metodológico de comunidad terapéutica (C.T.) utilizado, con muy escaso desarrollo en México, que busca constituir un parte-aguas en la atención de los adictos en México.
- La especificidad de la atención a diversos grupos de la población como son hombres y mujeres, adolescentes y adultos.
- La formación de recursos humanos que permita la replicabilidad del modelo de C.T. para bien de numerosas familias y comunidades en nuestro país.
- La investigación en el campo del tratamiento abarcando aspectos clínicos y de evaluación de calidad y de resultados
- El carácter solidario, subsidiario e incluyente para abarcar personas de los diferentes grupos y estratos sociales.
- El énfasis en la cultura de la reparación social que busca la transmisión de valores relacionados con la prevención del consumo de drogas por parte de nuestros ex – usuarios.


Etapas del proceso de tratamiento
I. Pre-tratamiento: Consiste en entrevistas clínicas dirigidas a detectar el perfil del candidato, su diagnóstico clínico y familiar y acordar los términos terapéuticos y administrativos del contrato de prestación de servicios y los compromisos mutuos. Incluye trabajo con la familia y el candidato con el objetivo de lograr la disposición para ingresar a la C.T. Algunas modalidades utilizadas son: entrevista individual o familiar, intervención individual o familiar breve y grupo de acogida, en el que usuarios de la etapa III comparten sus experiencias con los usuarios potenciales para ayudarles a superar la ambivalencia y el temor respecto al tratamiento residencial. Esta etapa incluye la realización de un estudio socio-económico sobre el que se fundamenta la aplicación de las becas. Las acciones se llevan a cabo en el Centro Comunitario, anexo a las oficinas generales, en el área de la Central de Autobuses de Xalapa (CAXA).
II. Tratamiento Primario: Consta a su vez de dos fases descritas a continuación.
Fase 1.- Integración: Ocupa aproximadamente los primeros 15-20 días de estancia en la C.T. El nuevo residente es acogido y acompañado para que comprenda el proceso y su participación dentro del mismo, los valores y normas comunitarias. En paralelo se formula un diagnóstico integral del que se deriva un plan de tratamiento individual que responde a la identificación de problemas clínicos, conductuales, emocionales y familiares específicos.
Fase 2.- Tratamiento Residencial: Su duración promedio es de 70 a 100 días. El residente se incorpora a la totalidad de actividades terapéuticas, educativas y ocupacionales, así como al trabajo comunitario que implica desarrollar un espíritu solidario y responsable. Va desarrollando su plan de tratamiento individual el cual es evaluado y/o replanteado constantemente por un terapeuta asignado y el equipo clínico. El residente requiere identificar con claridad las actitudes que requieren cambio y las áreas de su vida que necesitan sanar. Los adictos arrastran disfunciones familiares y personales que requieren confrontar para el logro de una sobriedad duradera. La C.T. promueve permanentemente un ambiente de confianza para que los integrantes se sientan invitados a abrir sus dificultades, sus acciones pasadas y presentes y sus emociones. Metafóricamente utilizamos el término “santuario” para connotar un espacio inviolable de seguridad para todos. Solo en este ambiente los residentes pueden retroalimentarse o confrontarse, con absoluto respeto, para que logren tener una visión más realista de sí mismos que les permita corregir sus actitudes erráticas y a la vez, descubrir su potencial para transformar sus vidas. El método comunitario está dirigido a facilitar el trabajo sobre los temas conflictivos a través de diversas actividades diseñadas para ello: grupos terapéuticos, talleres, presentaciones, foros y seminarios. El contacto con el exterior es limitado y se va incrementando en la medida que el proceso avanza.
Etapa III: Post-tratamiento
Esta etapa se desarrolla a lo largo de la reinserción social, es las más larga y determinante en la evolución a largo plazo. Corresponde a una modalidad ambulatoria semi-intensiva en la que se busca un contacto continuo con el ex-residente por un tiempo mínimo de un año. El apoyo se desarrolla en el centro comunitario a través de grupos terapéuticos, talleres, seminarios sobre prevención de recaídas y juntas de ayuda mutua. Las actividades programadas abarcan desde el lunes hasta el sábado de cada semana. También se apoya su reintegración escolar y laboral. Se trata de un acompañamiento que rebasa ampliamente los límites de la terapia tradicional, pues en buena medida se procura que el personal de Casa Nueva forme parte del contexto social del joven o adulto ex-residente, siendo un referente de conducta saludable, capaz de orientar los procesos en la dirección correcta.
Una estrategia adicional que hemos implementado en este sentido, es la habilitación de una casa de medio camino en la que los recién egresados puedan vivir algunos meses, trabajando o estudiando, bajo la supervisión institucional y una estructura de C.T. que permita consolidar los nuevos hábitos adquiridos.
En el caso de los usuarios foráneos diseñamos las mejores alternativas posibles para que continúen su trabajo terapéutico en esta importante etapa.
Tratamiento familiar: Constituye un factor terapéutico determinante para el éxito del tratamiento. Se lleva a cabo en paralelo y se considera que inicia desde la fase de pre-tratamiento y se desarrolla a lo largo de todo el proceso. Incluye: sesiones de terapia familiar, un taller intensivo para familiares de varios días de duración, seguimiento en sesiones multi-familiares y juntas de ayuda mutua. Los familiares también son orientados para convertirse en agentes de cambio social.






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